Educación emocional en la escuela

El pasado curso 2017/18 más de 500 docentes de la Comunidad de Madrid mostraron interés en el curso “La inteligencia emocional en la escuela” y los datos de su posterior evaluación fueron abrumadoramente positivos: por fin la educación emocional tiene el lugar que le corresponde en la escuela.

Sin embargo, este concepto no es nuevo. Ya en 1983 lo analizaba Howard Gardner en su libro “Inteligencias múltiples: la teoría en la práctica” y señalaba cómo la capacidad cognitiva está directamente relacionada con nuestra capacidad de convivir activa y positivamente (inteligencia interpersonal) y nuestras herramientas para conocernos a nosotros mismos y gestionar nuestras necesidades (inteligencia intrapersonal). Pero fue Daniel Goleman en su obra publicada en 1995, “Inteligencia emocional”, quien popularizó el término y propició un creciente interés desde el ámbito tanto empresarial como educativo por dar a conocer las herramientas para desarrollar nuestra inteligencia emocional.

Uno de nuestros ponentes mejor valorados del curso anteriormente mencionado, Roberto Aguado, en su libro “La emoción decide y la razón justifica” afirma, tras varios años de investigación sobre la inteligencia emocional y la neurociencia, que “lo importante no es saber lo que hay que hacer, sino ser capaz de hacerlo”. Por tanto, no basta con tener los conocimientos para conseguir una meta, es la conexión con nuestra pasión, a la que sólo se accede tras un profundo auto-conocimiento, la que nos empuja a realizarlo finalmente.

Los docentes, a través de las propuestas de formación en los últimos años, han mostrado gran interés en temáticas relacionadas con la gestión emocional, la convivencia, la atención, el clima de aula y la
neurociencia. Todas ellas vinculadas directamente con la inteligencia emocional. Siguiendo la estela del interés creciente de los docentes, hemos publicado en nuestro plan de formación, desde las diferentes asesorías, numerosos cursos que apoyan los contenidos que más interesan ahora a nuestros docentes:

Alfabetización emocional: proyecto “En sus zapatos”

Movimiento consciente para mejorar la convivencia

Neurociencia I y II

Comunica, emociona, convence

Inteligencias múltiples y desarrollo del talento

Tutorías diferentes: gestión emocional y comunicación con las familias

Neuroemoción: los pilares de la educación en la primera infancia

Según lo establecido en la Orden ECD 65/2015, por la que se describen las relaciones entre las competencias, los contenidos y los criterios de evaluación de la educación primaria, la educación secundaria obligatoria y el bachillerato, es de vital importancia realizar formación sobre metodologías activas que posibiliten distintas formas de aprender y enseñar. Estas tienen como objetivo cambiar el papel de los alumnos en el aula, que será más activo y autónomo, responsabilizándose de su aprendizaje. Un alumno más responsable es un alumno que tiene un mayor conocimiento de sí mismo y una mayor gestión de sus intereses y motivaciones.

Por otro lado, el desarrollo de metodologías activas en el aula basadas en estructuras metodológicas cooperativas que implican el trabajo en equipo, nos obliga a ofrecer a los alumnos herramientas
para resolver conflictos propios de la comunicación, enfocándolo como una oportunidad para aprender a relacionarse con sus compañeros de manera constructiva y a respetar y valorar la diversidad propia de un aula entendida como una micro sociedad.

Por último, es la comunidad educativa al completo la que precisa de nuevas destrezas comunicativas que pasan por desarrollar nuestra inteligencia emocional colectiva. Así, docentes que ponen en valor en sus aulas los beneficios de estas destrezas están favoreciendo que también llegue a las familias a través de las reuniones con los padres y los cambios significativos en aulas que saben gestionar mejor las emociones.

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